miércoles, 5 de mayo de 2010

Fetiche

Fetiche

"A partir del participio pasivo de hacer, ‘hecho’, se formó la palabra hechizo en español hacia fines del siglo XV, como ‘artificio supersticioso de que se valen los hechiceros’, según definía el Diccionario español-latino (1495), de Antonio de Nebrija.

Hechicero, palabra también formada a partir de ‘hacer’, ya aparecía registrada en nuestra lengua desde Calila y Dimna, un libro de cuentos anónimo traducido del árabe por iniciativa de Alfonso X. Hechicero y hechizo pasaron al portugués como feiticeiro y feitiço. Esta segunda palabra portuguesa llegó luego al francés como fetiche; más tarde, al inglés como fetish. En ambas lenguas denomina objetos de hechicería africana, tales como amuletos y talismanes, y finalmente, reingresó al castellano con este significado, bajo la nueva forma fetiche.

Jugando con el carácter mágico de los fetiches, el filósofo alemán Karl Marx adoptó la palabra para referirse al fetichismo de la mercancía, por el cual, según él, un producto manufacturado oculta las relaciones de trabajo bajo las cuales fue producido.

Más adelante, el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, retomó la palabra fetiche para referirse a ciertos fenómenos observados en su práctica clínica, en los cuales el interés sexual de algunos pacientes aparecía desplazado hacia objetos vinculados indirectamente a su objeto sexual, tales como prendas de ropa, mechones de cabello, etcétera".


Etimólogo: Ricardo Soca.
Definición tomada de El Castellano: La página del idioma español.


Para conocer más etimología referente a la sexualidad, ingresa aquí.


Libros recomendados:
Nuestro lado oscuro: Una historia de los perversos de Elisabeth Roudinesco. Editorial Anagrama.
Diccionario secreto de Camilo José Cela Ed. Alianza/Alfaguara. (Es uno de mis libros preferidos)
Etimología de las pasiones de Ivonne Bordelois. Editorial El Zorzal.


Psicóloga Alejandra Quintero R.


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